Nuestra historia

Di Amalfi a Cocullo no nació como un negocio, sino como una obsesión personal por el diseño y las fragancias que cuentan historias. Soy Karina, diseñadora de profesión y coleccionista de aromas por elección.

Todo empezó con mi propia colección: me di cuenta de que el mundo de la perfumería nicho y de diseñador era fascinante, pero a veces inaccesible o arriesgado. ¿Quién quiere gastar una fortuna en un frasco de 100ml sin saber si ese aroma realmente lo representa? Así nació la idea de fraccionar el lujo para que otros pudieran descubrirlo sin condiciones.

Por qué hacemos lo que hacemos

Creemos que el perfume es el accesorio más invisible y, a la vez, el más poderoso. Vendemos decants porque defendemos el consumo inteligente: probar, experimentar y convivir con una fragancia antes de decidir si merece un lugar definitivo en tu repisa.

Nuestra selección no es azarosa. Elegimos cada fragancia basándonos en su calidad, su composición y su exclusividad. Queremos que el lujo deje de ser algo lejano y pase a estar en tu bolsillo, listo para acompañarte todos los días.

El equipo

Este proyecto lo llevamos adelante junto a mi marido, Diego. Somos un equipo pequeño pero meticuloso. Mientras yo me encargo de la curaduría de las fragancias, la estética y la selección de cada joya olfativa, Diego es quien se asegura de que la logística y los procesos sean tan impecables como el perfume mismo.

Desde San Rafael, Mendoza, trabajamos con procesos de fraccionamiento manual bajo normas de higiene estrictas, utilizando herramientas de precisión para asegurar que lo que recibas sea exactamente lo que salió del frasco original.

Nuestra promesa

No vendemos imitaciones ni inspiraciones. Vendemos la verdad. Cada decant es una invitación a explorar el mundo del lujo de una manera auténtica, curada y, sobre todo, honesta.